Responsabilidades del propietario


El propietario de una puerta automática asume obligatoriamente las siguientes responsabilidades:
  • El uso, conservación y mantenimiento de la instalación conforme al manual de uso del fabricante o instalador.
  • Cumplir con la reglamentación nacional aplicable y demás requisitos relevantes para el mantenimiento de la puerta.
  • Cumplir la siguientes disposiciones de aplicación: Art 31. Ley 21/1992 de Industria, Art.1907 del Cód. Civil y Art. 10. Ley de Propiedad Horizontal
  • Realizar las revisiones y mantenimientos de la con un mantenedor .
  • Impedir su funcionamiento en el caso de que la misma no reúna las condiciones de seguridad necesarias.
  • Permitir el acceso de la empresa mantenedora a la instalación a mantener.
  • Comunicar a la empresa mantenedora los accidentes ocurridos en la instalación que deberá permanecer fuera de servicio hasta que se haya subsanado la deficiencia que ocasionó el accidente.
  • Mantener la documentación junto a la puerta.
Es importante que, como propietario de una puerta automática, conozca los artículos mencionados ya que el incumplimiento de los mismos puede conllevar sanciones.
  • La Ley 21/1992 de Industria, que en su Título V, Infracciones y sanciones, Artículo 31, punto 2, a), establece que son infracciones graves, entre otras, “la instalación o utilización de productos, aparatos o elementos sujetos a seguridad industrial sin cumplir las normas reglamentarias cuando comportan peligro o daño grave para personas”, que es el caso de las disposiciones que aparecen en este informe.
  • El artículo 1907 del Código Civil, que indica: “El propietario de un edificio es responsable de los daños que resulten de la ruina de todo o parte de él, si sobreviniere por falta de las reparaciones necesarias”.
  • El artículo 10 de la Ley de Propiedad Horizontal, que establece: “Será obligación de la comunidad la realización de las obras necesarias para el adecuado sostenimiento y conservación del inmueble y de sus servicios, de modo que reúna las debidas condiciones estructurales, de estanqueidad, habitabilidad, accesibilidad y seguridad”.
El propietario deberá reclamar en el momento de la instalación que se le entregue toda la documentación anteriormente citada (Marcado CE, Manual, libro de mantenimiento...), siendo el fabricante o instalador responsable del cumplimiento de las exigencias que establece la normativa técnica aplicable y debe facilitar la documentación de uso y mantenimiento (artículo 15 de la Ley 38/1999 – Ley de Ordenación de la Edificación) y el plan de mantenimiento (Código Técnico de la Edificación parte I artículo 8) para su posterior incorporación al Libro del edificio (artículo 7 Ley 38/1999 - Ley de Ordenación de la Edificación).

El manual de usuario entregado al propietario deberá cumplir lo establecido en el apartado 5.4 de la norma UNE-EN-12635 e incluir instrucciones de uso de la puerta destinadas al propietario. Para la redacción de este manual deberán tenerse e cuenta las instrucciones dadas en el apartado 6 de la norma UNE-EN-ISO 12100-2.

En especial el manual debe incluir la información relativa a la propia puerta, como descripción detalladas, conjunto de aplicaciones para la que está prevista y esquemas, en particular los relativos a las funciones de seguridad. También deberán darse instrucciones relativas a la utilización de la puerta, como:
  • Uso previsto de la puerta, teniendo en cuenta en particular los modos correctos de funcionamiento;
  • Instrucciones necesarias para asegurar un uso correcto y seguro de la puerta;
  • Riesgos para el usuario, informando de los riesgos residuales;
  • Usos previstos y usos que deben evitarse y el mal uso razonablemente previsible;
  • Información relativa al funcionamiento en caso de fallo en la señal eléctrica o señal de emergencia;
  • Utilización manual de la puerta por fallos de la misma;
  • Conjunto de condiciones ambientales previstas para el uso de la puerta;
  • Funciones de seguridad de la puerta, así como la lista y localización de los dispositivos de seguridad
En resumen, las obligaciones del propietario de una puerta automática son las siguientes.
  • Utilizar, conservar y mantener la puerta conforme al manual de usuario y el libro de mantenimiento suministrado por el fabricante o instalador, para asegurar unas condiciones seguras de funcionamiento.
  • Cumplir cualquier reglamentación nacional y demás requisitos relevantes para el mantenimiento de la puerta;
  • Realizar las revisiones y mantenimiento de la puerta con un mantenedor que cumpla con los requisitos establecidos, cuando sea de aplicación, como por ejemplo para la realización de los mantenimientos preventivos de nivel avanzado
  • Llevar a cabo un mantenimiento planificado realizado por un mantenedor, como muy tarde cuando la puerta sea puesta en servicio o, si va a permanecer sin utilizarse por un largo periodo de tiempo, antes de ponerse de nuevo en servicio;
  • Impedir el funcionamiento de la puerta cuando, directa o indirectamente, tenga conocimiento de que la misma no reúne las mínimas condiciones de seguridad para las personas;
  • Exigir al instalador toda la documentación necesaria.
  • Facilitar el acceso a la puerta y al propio equipo al mantenedor para sus verificaciones;
  • Adecuar las puertas ya instaladas a los nuevos requisitos mínimos de seguridad que puedan haber surgido como consecuencia del desarrollo de nuevas normativas o directrices posteriores a su instalación;
  • Dejar fuera de servicio la puerta en caso de situaciones peligrosas;
  • Informar al mantenedor en los siguientes casos:
    • Inmediatamente, acerca de cualquier funcionamiento percibido como anormal, o cambios anormales en su entorno directo;
    • Inmediatamente, después de dejar fuera de servicio la puerta por una situación peligrosa;
    • Antes de realizar cualquier modificación relacionada con la instalación, su uso y/o su entorno;
    • Antes de realizar cualquier inspección por una tercera parte, u otros trabajos distintos de los de mantenimiento, en la puerta;
    • Antes de poner la puerta fuera de servicio durante un período de tiempo prolongado;
    • Antes de poner de nuevo la puerta en servicio después de un prolongado período de tiempo parada
  • Asegurar que se evalúan las condiciones de seguridad de la puerta si:
    • Se cambia el mantenedor;
    • Se cambia el uso del edificio y/o de la instalación;
    • Se realiza una modificación importante de la puerta o del edificio;
    • Tras un accidente grave